La microbiota humana es un universo invisible de bacterias, virus y otros microorganismos (sus genes se conocen colectivamente como el microbioma) que viven en estrecha relación con el cuerpo humano. Las especies microbianas y sus productos influyen en muchas de las funciones críticas de sus huéspedes, incluidos la digestión, el suministro de nutrientes esenciales y vitaminas, y la regulación de las funciones del sistema inmunológico. Estamos empezando a comprender el alcance de las interacciones del ser humano con el microbioma y su interdependencia. Recientemente, el campo de investigación ha sido transformado por el desarrollo de dos tecnologías importantes. La primera es la tecnología de secuenciación de ADN en paralelo que permite la identificación y secuenciación los genes de miles de microorganismos que residen en el intestino y la piel, y su seguimiento a lo largo del tiempo dentro de una persona, y en diferentes poblaciones. El segundo avance es el desarrollo de colonias de ratones libres de gérmenes (gnotobióticas), lo que permite estudiar los efectos de determinadas bacterias en un animal vivo. A pesar que este campo se encuentra aún en sus comienzos, ya se han obtenido descubrimientos importantes que han generado un gran optimismo en que la comprensión del microbioma en todos sus detalles puede tener consecuencias profundas para comprender las enfermedades humanas y para mejorar el seguimiento de muchos problemas de salud humana. De hecho, la composición del microbioma contribuye con certeza al desarrollo de muchas enfermedades autoinmunes, que en conjunto afectan a más del 10% de la población. Los datos también han implicado al microbioma en muchas otras condiciones como obesidad, enfermedades cardiovasculares, ansiedad, depresión y otros trastornos del comportamiento; así como en cáncer.

Como modelo para el estudio de enfermedades autoinmunes, la esclerosis múltiple (EM) es ideal para una profunda exploración del papel del microbioma. Se ha establecido una gran contribución del medio ambiente en la EM; se han identificado organismos microbianos y mensajeros químicos que pueden producir o proteger contra ataques en EM, y existen excelentes modelos de ratón para esta enfermedad. Teniendo en cuenta el potencial de los estudios en EM, proponemos crear un esfuerzo de investigación colaborativa para investigar la relación entre comensales microbiota intestinal [1] y la susceptibilidad, progresión y respuesta terapéutica en EM. La iniciativa que proponemos podría resultar en un cambio de paradigma en el modo en que entendemos el microbioma y su relación con la EM. Teniendo en cuenta el trabajo que ya ha sido establecido y los primeros resultados de la investigación, ahora es el momento oportuno para invertir en este campo para descubrir posibles tratamientos o formas de prevenir la esclerosis múltiple.

El objetivo general es desarrollar marcadores biológicos de la enfermedad y nuevas terapias basadas en la modulación del eje del sistema inmune intestinal y el cerebro, incluyendo el uso de prebióticos, probióticos o terapias con antibióticos. A fin de lograr este objetivo, proponemos:

  • Crear un “centro de excelencia sin paredes” con un alto grado de colaboración en la que científicos destacados y clínicos expertos en esclerosis múltiple de muchas instituciones y regiones del mundo formen un solo equipo interactivo dedicado a resolver este problema tan pronto como sea posible.
  • Desarrollar los suficientes ratones gnotobióticos para posibilitar la realización de estudios en modelos animales.
  • Desarrollar un programa de investigación terapéutico basado en la modulación de la microbiota.
  • Realizar los trabajos que generen las bases para los estudios clínicos destinados a probar los candidatos terapéuticos más prometedores dentro de 4 a 5 años

Identificando los agentes infecciosos en juego en esclerosis múltiple, es probable que se aclararen algunas de las preguntas más importantes e interesantes en el campo, entre las que se incluyen: ¿cómo se desencadena la esclerosis múltiple? ; ¿qué es lo que determina si un paciente tendrá un curso clínico benigno o severo? ; y ¿por qué ha aumentado la frecuencia de esclerosis múltiple en los últimos años?

Este estudio será uno de los mayores proyectos de investigación en microbioma para una enfermedad específica de todo el mundo. Este grupo liderando el camino, sentará las bases para que futuros proyectos aprovechen estos logros. Esperamos que un nuevos campos de investigación y terapias para las enfermedades autoinmunes y, posiblemente otras enfermedades, sean desarrolladas en los próximos años.

Nos referimos a los comensales de la microbiota intestinal como a los organismos agregados que viven en el intestino humano y que no son inherentemente dañinos para el cuerpo humano.

Ratones gnotobióticos son ratones sin gérmenes o que sólo tienen cepas específicas de bacterias y otros microorganismos.

Componentes del estudio

Nuestro programa tiene cuatro componentes que ayudarán a avanzar nuestro entendimiento del impacto de las bacterias, tanto beneficiosas como perjudiciales, sobre el sistema inmune, y nuestra capacidad de desarrollar y probar terapias para manipular estas bacterias en beneficio de los pacientes y las personas en riesgo de tener la enfermedad.

Estudios Clínicos

El cuarto y más importante de los objetivos es integrar toda la información anterior con el propósito de diseñar estudios clínicos utilizando los candidatos terapéuticos más prometedores.